miércoles, 27 de abril de 2016

¿A qué sabe la Luna?

El monstruo de colores




El monstruo de colores no sabe qué le pasa. Se ha hecho un lío con las emociones y ahora te toca deshacer el embrollo. ¿Será capaz de poner en orden la alegría, la tristeza, la rabia, el miedo y la calma?







Elmer

Elmer es un elefante diferente, es un elefante multicolor: amarillo, naranja, rojo, rosa, violeta, azul… Cansado de ser diferente a los demás decide mancharse de jugo de bayas y volverse gris. Todos los elefantes parecen aburridos así que Elmer decide asustarlos. A partir de ese día se creará el día de Elmer y todos se pintarán la piel.






El topo que quería saber quién se había hecho aquello en su cabeza


Nos encontramos ante un clásico de la moderna literatura infantil traducido a más de 27 idiomas, escrito e ilustrado hace más de 20 años por dos autores alemanes. Holzwarth, el escritor y Erlbruch, uno de los mayores ilustradores de nuestro tiempo, Premio Hans Christian Andersen, más conocido como “Nobel de la literatura infantil”, en el año 2006.

La historia narra la aventura de un topo, al que una mañana, al salir de su agujero, le cae una caca sobre su cabeza. Así, el topo se propone localizar al culpable de “aquello” y se dedica a preguntar a los distintos animales de los alrededores; hasta que finalmente da con unas moscas que le ayudan a descubrir el autor de los hechos. De esta manera, el topo efectúa su venganza y vuelve contento y orgulloso a meterse en su agujero.

Existe un gran merchandising alrededor de este cuento, desde ediciones clásicas y ediciones “pop-up”, que son aquellas en las que sobresalen las ilustraciones; hasta mochilas y peluches.



Aunque podría ir destinado perfectamente a niños/as de primer ciclo de Primaria, considero que es ideal para lectores de Educación Infantil, de 2 a 6 años, ya que en estas edades están en pleno descubrimiento de su propio cuerpo y empiezan a practicar los primeros hábitos de higiene: tienen control de los esfínteres, van al baño solos, etc.

Se trata de una aventura de intriga con un conflicto-misterio a resolver y grandes dosis de sentido del humor, es evidente lo que a los niños pequeños (y a los adultos) les entusiasman los temas irreverentes y las historias que contienen pedos, cacas, eructos, etc…

Personalmente, emplearía este libro en el aula (aunque no se qué opinarían los padres cuando sus hijos se lo contaran…). Es un libro sencillo y diferente que además tiene humor y misterio.

Se podría trabajar y reflexionar sobre algunos valores como la cooperación, el respeto a los demás y la constancia, a través de actividades y juegos colaborativos o mediante actividades en grupo de resolución de problemas.

También se podrían comentar situaciones que nos hayan molestado, expresar cómo nos hemos sentido, y cómo lo hemos solucionado. Ofrecer además pautas de actuación antes determinadas situaciones con la colaboración de toda la clase.

Por otra parte, también sería posible hablar sobre los personajes y conocer los distintos animales.  Contar cómo son, donde viven, de que se alimentan, si han visto alguno alguna vez, etc.

A modo de juego, sería interesante con cada animal reproducir el sonido que emiten junto con el sonido de sus excrementos al caer “Ta,Ta,Ta”, ”Pof,Pof”, ”PLAS”…

Otra actividad consistiría en no leer el final y entre todos hablar sobre lo que creen que puede ocurrir, dar rienda suelta a la imaginación…

Es un libro que recomiendo a todos, niños y adultos, por el simple hecho de los efectos sorprendentes y variados que produce…